La Alameda de la Independencia, desde hoy, anteriormente llamada Alameda del Marqués de Valdelirios y también Alameda Francisco Bolognesi, cuando el monumento del héroe de Arica estaba ubicada al centro de la misma, “abrió sus puertas” a los huamanguinos para que disfruten de uno de los lugares más emblemáticos.
Ubicada entre dos arcos del Triunfo, uno al sur y el otro al norte, fue restaurada en su totalidad, especialmente las arquerías, la del norte, que parece dar la bienvenida a los que van a ella a disfrutar de la tranquilidad del paisaje, mientras que las del sur, pareciera que se abren a la campiña, aunque se trata de la continuidad de la ciudad en las márgenes del rio Alameda.
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¿Quién no ha estado en la Alameda de Huamanga? Al margen de sus nombres, siempre ha sido un lugar de descanso. Incluso, en los años setenta, ya era el lugar donde las familias, llevaban a sus niños a disfrutar de los juegos mecánicos, mientras los padres contemplaban el rio que discurría en ese entonces con aguas diáfanas.
La alameda termina, y a mediados del siglo XX, después de la arquería sur se encontraba, la campiña que se prolongaba hasta el puente Pérez, por donde llegaba el agua para beber en Huamanga colonial, abasteciendo las piletas ubicadas en lugares estratégicos.
Ubicada al pie de Santa Ana, a donde se llega por un camino empinado, se podía disfrutar de la plaza de este barrio artesanal, contemplar la iglesia, y bajar por el jirón Grau, el San Blasito Criollo. La Alameda era casi el centro de ese circuito, que incluía al convento de Santa Teresa.
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Muchas familias hacían este recorrido, y lo siguen haciendo, ahora que se ha recuperado este espacio urbano, gracias a la política de obras por impuestos, en las que han participado el grupo empresarial ayacuchano AJE, la Transportadora de Gas del Perú -TGP- en convenio con la Municipalidad Provincial de Huamanga y el apoyo incondicional del Patronato Piquimachay, no queda sino destacar que el sector privado, motivado por políticas públicas adecuadas, puede y de hecho participa, en el desarrollo del país.
Obras de este tipo, cuidado de las casonas coloniales, respetando en las nuevas construcciones el perfil arquitectónico de la ciudad de Huamanga, se potenciaría el turismo, porque el principal recurso, debe y tiene que ser el paisaje urbano de la muy noble y leal ciudad de Huamanga.



