Más de 21,6 millones de peruanos consumen agua en condiciones que no son consideradas óptimas, una situación que evidencia que las brechas en el acceso a servicios básicos persisten más allá de la expansión de las redes de abastecimiento. Frente a este escenario, el Gobierno aprobó una nueva Política Nacional Multisectorial de Agua Potable y Saneamiento al 2050 con el objetivo de mejorar la calidad y sostenibilidad del servicio en todo el país.
La nueva estrategia busca responder a un problema que afecta a millones de ciudadanos. Aunque en los últimos años se incrementó la cobertura de agua potable en diversas regiones, las autoridades reconocen que contar con una conexión domiciliaria no garantiza necesariamente el acceso permanente a agua segura y de calidad.
El diagnóstico oficial señala que el desafío actual ya no se limita a ampliar la infraestructura, sino a asegurar que el servicio llegue de manera continua, confiable y en condiciones adecuadas para el consumo humano. Esta situación impacta directamente en la salud pública, especialmente en poblaciones vulnerables de zonas urbanas y rurales.
Las dificultades también tienen un impacto económico. Datos difundidos por la Superintendencia Nacional de Servicios de Saneamiento (Sunass) revelaron que más de 700 mil personas en Lima y Callao que no cuentan con conexión a la red pública pagan hasta seis veces más por acceder al agua mediante mecanismos alternativos de abastecimiento.
Ante esta realidad, la política aprobada establece metas de largo plazo para reducir las brechas existentes. En agua potable, el Estado proyecta elevar el acceso gestionado de manera segura del 20,7 % al 70,5 % hacia el año 2050. En saneamiento, la meta es pasar del 34,7 % al 70,2 %, mientras que el tratamiento seguro de aguas residuales deberá incrementarse del 47,1 % al 76,8 %.
La estrategia también plantea fortalecer la gestión de los recursos hídricos, mejorar la capacidad de las entidades prestadoras de servicios y promover una mayor coordinación entre los distintos niveles de gobierno para optimizar las inversiones y evitar la duplicidad de intervenciones.
Especialistas del sector coinciden en que alcanzar estos objetivos requerirá mantener inversiones sostenidas durante las próximas décadas, así como garantizar la ejecución eficiente de proyectos orientados a mejorar la calidad del servicio.
Con la aprobación de esta política, el país fija una hoja de ruta para enfrentar una problemática que continúa afectando a millones de peruanos, quienes aún no reciben agua potable en condiciones adecuadas pese a los avances registrados en cobertura durante los últimos años.
| TikTok | |
| X (Twitter) | |
| Canal de WhatsApp |



