La expulsión de los judíos y musulmanes de España no hubiera alcanzado los niveles de tragedia, ni la Santa Inquisición hubiera torturado mi mandado a la hoguera a miles de personas, si atrás se estos crímenes horrendas, que hasta hoy merecen el repudio universal, no hubieran estado los conversos, los nuevos cristianos que traicionaron a sus hermanos y padres, para quedarse en España.
https://jornada.com.pe/wp-content/uploads/2025/11/02-10-San-Martin-vencio-a-Rebaza-Acosta-por-la-Liga-de-Voley.webpa-puertas-de-la-iii-guerra-mundial-editorial/
Estos recuerdos vienen a mente, cuando uno lee a Fernando Rospigliosi, el excomisario rojo de Vanguardia Revolucionaria, que aspira ser el nuevo Eudosio Ravines de la izquierda peruana, pero sin la capacidad y menos el nivel del heredero de José Carlos Mariátegui, que llego a ser el Comisario de la III internacional convocado por Stalin.
El lenguaje de matón de barrio que utiliza para atacar a los jueces que condenan a quienes cometieron crímenes de lesa humanidad, como lo fue la desaparición y muerte de la Cantuta y recientemente, a los responsables de la desaparición de Jaime Ayala Sulca y se más de 50 huantinos, es un claro indicativo del descenso de Rospigliosi al basural donde quedarán sus proyectos de ley -convertidos en leyes por un congreso, del que los peruanos sentimos náuseas.
https://jornada.com.pe/wp-content/uploads/2025/11/02-10-San-Martin-vencio-a-Rebaza-Acosta-por-la-Liga-de-Voley.webp40-anos-despues-condenan-a-exjefe-miltar-por-desaparicion-de-jaime-ayala/
Como Rospigliosi existen muchos en el Perú, que han pasado de la izquierda y se han juntado con lo peor de la derecha peruana. Eso también los diferencia de Eudosio Ravines, que cultivo la amistad y se ganó el reconocimiento de personalidades como Pedro Beltrán Espantoso, el propietario y director de La Prensa, en su momento, el mas moderno y mejor diario peruano. No por gusto, Beltrán era un economista formado en la prestigiosa Escuela de Economía de Londres.
Rospigliosi ha descendido a los infiernos de la política peruana, en la que recibe la acogida de Fuerza Popular, dirigida por la hija del dictador que convirtió a la política peruana en la pocilga donde se refocilan los “lideres” de estos remedios de partidos políticos existentes en el Perú de hoy.
Comparar a Rospigliosi con Ravines es una ofensa al propio Ravines, si se tiene en cuenta donde y como se formaron políticamente ambos personajes. Lo único que tiene en común, es ser traidores a sus ideas de juventud, a las luchas en las que participaron, que muchos los consideraron como ejempló de militantes signos de imitar. Ravines murió en el olvido de quienes fueron sus camaradas y por mucho tiempo su nombre fue sinónimo de traidor. El apellido Rospigliosi está en el mismo camino.



