En algunas regiones se sintió el paro de manera parcial, pero no se bloquearon las vías, según informaciones del Ministerio de Transportes y comunicaciones ni hubo enfrentamientos entre los manifestantes y las fuerzas del orden.
El anunciado y temido desabastecimiento de los mercados por la medida de fuerza de los transportistas, especialmente de los que transportan productos perecibles, como alimentos, no afecto a los principales mercados del país.
Sin embargo, en algunas regiones se suspendieron las actividades escolares presenciales y se volvió a las clases virtuales en temor de que el paro se de en las ciudades y afecte a los estudiantes en su desplazamientos a sus centros educativos.
Sin embargo, el problema está latente. Los transportistas señalan que el alza de los combustibles ha incrementado los costos y no pueden subir los fletes de carga, porque eso encarecería mucho más el precio de los alimentos, especialmente los de consumo de la población más vulnerable.
Por eso, sugieren un tratamiento especial de parte del gobierno para el sector de transporte de carga, vital para mantener activo el comercio y proveer a las familias de los productos básicos de la canasta familiar.
Hasta el momento, se sabe que las conversaciones siguen y que se están tomando acuerdos que permitirían que los transportistas de carga como de pasajeros, gocen de algunas medidas que dicte el gobierno para paliar en alguna medida el efecto que tiene el alza de los combustibles en el flete y los pasajes.
Muchos de los choferes que no acataron el paro, son propietarios de su camión y señalaron estar de acuerdo con las medidas, pero no las acatarían porque tienen que trabajar, y en estas condiciones, un día sin trabajo es una pérdida para la economía familiar.
Además, tienen que pagar las letras de los vehículos que han comprado y si se paraliza el transporte de donde sacarían el dinero para por lo menos afrontar las deudas bancarias. “Los bancos no perdonan” manifestaron, según medios nacionales.
Es de esperar que esta situación se solucione lo mas pronto posible por el gobierno, el ministerio de Transportes y Comunicaciones y los gremios de transportistas, tanto de carga como de pasajeros.
Además está pendiente la demanda de las empresas de transporte urbano que buscan un sistema que les permita afrontar la situación crítica por la que atraviesan, ya que se verían obligados a subir el costo de los pasajes urbanos, afectando la economía de las familias.



