¿Es importante para el periodismo peruano el 26 de enero? Todo parece que si lo es, ya que en la mayoría de los medios -JORNADA incluida- se dio la cobertura necesaria para que nos permita reflexionar sobre los riesgos de nuestra profesión y del trabajo que realizamos en busca de informar con la verdad.
No reconocer la importancia de esta fecha, como parece que así lo entienden un sector importante de los periodistas de Ayacucho, se ha manifestado en los hechos este 26 de enero. Aparte de la presentación de un libro en el Centro Cultural de la Universidad, no de ha realizado un acto en memoria de los mártires del periodismo en el Ovalo del Periodista, como se acostumbraba hacerlo en años anteriores.
Salvo la visita de una delegación de la Asociación Nacional de Periodistas del Perú, encabezada por la presidenta de este gremio Zuliana Laynes, que han viajado hasta Uchuraccay, donde han realizado una ceremonia, dentro del programa La caminata por la Paz, para colocar la ofrenda floral en el lugar donde inicialmente fueron sepultados los periodistas asesinados.
De la Federación de Periodistas del Perú y su base el Centro Federado de Periodistas de Ayacucho – CENFEPA- no se tiene ninguna información o comunicado emitido en memoria de los mártires de periodismo peruano, teniendo además en cuenta que tanto Félix Gavilán como Octavio Infante eran miembros de este gremio.
Es importante recordar, qué en las conmemoraciones que se realizaron desde 1984, los miembros del CENFEPA, en ese entonces bajo la secretaria general de Carlos Valdez Medina, realizaron importantes eventos con ocasión de los aniversarios de la tragedia de Uchuraccay, con la presencia de dirigentes nacionales de la Federación de Periodistas del Perú.
Desde JORNADA, hacemos publica nuestra preocupación ante este “olvido” de las actividades que siempre se han realizado con motivo del 26 de enero. Es cierto que de la generación de periodistas que ejercieron esta profesión en 1983 quedan muy pocos por el paso del tiempo, pero las jóvenes generaciones no deben olvidar el mensaje que dejaron para la posteridad los que murieron en Uchuraccay.
Ellos viajaron hasta las alturas de Uchuraccay con la finalidad de verificar la verdad de una información que se dio sobre la muerte de 7 senderistas por los campesinos de Huaychao. La mayoría de ellos eran jóvenes, menores de 30 años, lo que los impulsó a realizar esa caminata desde Tocto hasta Huaychao, y en el camino llegaron a Uchuraccay, donde fueron asesinados.



