Pável Huaripuma | Pienso, luego existo
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Pasamos estas semanas promoviendo la semana de la lactancia materna exclusiva, y recordar lo importante de la leche en los recién nacidos. Así mismo recordar que el cáncer de mama es una enfermedad que ocupa el segundo lugar, como más frecuente en las mujeres, y lo importante de realizarse la exploración y revisión de bultos extraños alrededor de los pezones. Son las damas que tienen el instinto natural que al parir se libera gran cantidad de prolactina que estimula las glándulas mamarias para la producción de leche materna, casos excepcionales ocurren problemas en la estimulación natural que debe ser tomado con cierto cuidado.
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La lactancia materna es una de las formas más eficaces de garantizar la salud y la supervivencia de los niños. Sin embargo, casi dos de cada tres menores de 1 año no son amamantados exclusivamente durante los 6 meses que se recomiendan, una tasa que no ha mejorado en dos décadas. La leche materna es el alimento ideal para los lactantes.
Es segura y limpia y contiene anticuerpos que protegen de muchas enfermedades propias de la infancia. Además, suministra toda la energía y nutrientes que una criatura necesita durante los primeros meses de vida, y continúa aportando hasta la mitad o más de las necesidades nutricionales de un niño durante la segunda mitad del primer año, y hasta un tercio durante el segundo año, según la Organización Mundial de la Salud.
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Aproximadamente un 40 % de los lactantes de 0 a 6 meses se alimentan exclusivamente con leche materna; si todos los niños de 0 a 23 meses estuvieran amamantados de forma óptima, cada año se les podría salvar la vida a más de 820 mil niños de menos de 5 años. La lactancia materna mejora el coeficiente intelectual y la asistencia a la escuela, además de asociarse a mayores ingresos en la vida adulta.
La lactancia materna también puede ayudar a protegerla a usted y a su bebé contra algunas enfermedades a corto y a largo plazo. Siendo los beneficios para el menor, tener menos riesgo de padecer asma, obesidad, Diabetes tipo 1, enfermedades graves de las vías respiratorias, Otitis media aguda (infecciones del oído), Infecciones gastrointestinales, entre otros; mientras para la madre, tener menos riesgo de padecer Cáncer de mama, Cáncer de ovario, Diabetes tipo 2, Presión arterial alta.
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Hay algunas excepciones donde no se recomienda la lactancia materna para proteger al menor, cuando la madre es portadora del VIH y/o el virus linfotrópico humano (HTLV 1/2), si la madre consume algunas drogas ilícitas y/o se encuentra expuesta a materiales radioactivos.
La Universidad de Idaho, Moscú, y la Universidad de Rochester, Nueva York, EE. UU., realizaron un gran a porte, al estudiar la leche materna de madres que desarrollaron COVID-19 y desarrollaron anticuerpos IgA e IgG anti-SARS-CoV-2 (anticuerpos que neutraliza la actividad del SARS-CoV-2), en la cual una vez más se demuestra que a través de la leche la madre brinda protección a su menor confiándole una inmunidad (defensa) por la lactancia.



