La contundencia de los familiares de las víctimas de las protestas en los meses de diciembre del 2022 y de enero y febrero del 2023, obligó al Fiscal de la Nación, Tomás Aladino Gálvez Villegas, a mantener en sus puestos a los fiscales que estaban investigando las matanzas y asesinatos de 50 peruanos en esos trágicos suceso que enlutaron a decenas de familias peruanas.
De nada sirvieron las amenazas e insultos del presidente interino del Congreso, Fernando Rospigliosi, que no se cansó de calificar a los asesinados en esos luctuosos meses y a sus familiares de terroristas, a la vez que proponía leyes para que los policías y militares que asesinen a manifestantes no sean investigados y menos sentenciados.
Por supuesto, el hecho que Aladino Gálvez haya cedido, no significa que va permitir que se realicen las investigaciones y menos los responsables de estas muertes lo van a tolerar.
Desde los grupos de poder, tanto institucionales como económicos y políticos, se utilizarán a individuos, como Fernando Rospigliosi y otros lacayos de Keiko Fujimori, para que desde el congreso saquen todas las leyes que no condenen estos crímenes.
Es el reino de la impunidad. Así como a los familiares de estos asesinatos, se burlan de los familiares de cientos de heridos, muchos de ellos condenados a una discapacidad general, convertidos en una carga familiar, porque un balazo le destrozó la columna vertebral o le causaron daños cerebrales.
No podemos dejar de señalar, que los hombres y mujeres que salieron en las protestas que causaron estas muertes y heridos, saliero9n a las calles exigiendo que se respete la voluntad popular que había elegido a Pedro Castillo, quien derrotó de manera contundente a Keiko Fujimori, que sumaba su tercera derrota.
En los tiempos actuales, febrero, marzo y la primera semana de abril, los peruanos que tienen una mirada crítica al actual gobierno, y de manera especial del congreso de le república, tienen que considerar que, en este proceso electoral, la derecha bruta y achorada, que controla los principales medios de comunicación nacional y en las redes sociales, actuarán con total arbitrariedad, haciendo propaganda para los candidatos de la extrema derecha y atacando y calificando de comunistas, terroristas y demás sandeces a los hombres y mujeres progresistas.
Hay que estar preparados, para desmentir esas campañas contra todo aquel que cuestione a esta mafia que ha asaltado el poder, para su beneficio, haciendo de la corrupción su método de gobierno.



