Pável Huaripuma | Pienso, luego existo
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Una enfermedad de cuidado, es el síndrome de Guillain-Barré que es una afección rara en la que el sistema inmunitario del paciente ataca los nervios periféricos. El síndrome puede afectar a los nervios que controlan los movimientos musculares así como a los que transmiten sensaciones dolorosas, térmicas y táctiles. Esto puede producir debilidad muscular y pérdida de sensibilidad en las piernas o brazos. El Perú se encuentra en una emergencia sanitaria nacional por 90 días por el aumento “inusual” de casos del Síndrome Guillain-Barré (SGB), algo que viene generando alarma y preocupación en la ciudadanía por las dudas que giran en torno a ella.
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Este año, la falta de control oportuno del dengue lo convirtió en el peor brote de esta enfermedad endémica con más 188 mil contagiados, tres veces más que el 2022, y 366 fallecidos, una cifra que supera la suma de todos los muertos por esta infección en los últimos siete años, incluyendo el devastador brote del año 2017, cuando el país también sufrió el Fenómeno El Niño. No es lo único, el Centro Nacional de Epidemiología, Prevención y Control de Enfermedades (CDC Perú) ha emitido alertas en los últimos meses un incremento de casos del síndrome Guillain-Barré, 37 brotes de la enfermedad Mano, Pie, Boca (EMPB) con un acumulado de 193 casos hasta junio y el incremento de enfermedades respiratorias agudas. Hasta la fecha, la neumonía ha causado la muerte de 114 menores de 5 años y más de 15 mil episodios. La mayoría de los casos se concentran en Lima, Loreto, Arequipa y Piura.
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Angela Uyen, médica especialista en control de enfermedades infecciosas y asesora de políticas de salud de Médicos Sin Fronteras, sostiene que una de las razones de los incrementos de contagios está relacionado con el cambio climático y El Niño. “Debido a la crisis climática, este tipo de fenómenos se vuelve más extremo, tiene temperaturas más altas, pero además se incrementa su frecuencia. Eso está estrechamente ligado a los vectores que pueden transmitir muchas enfermedades infecciosas, que se adaptan a nuevos lugares. Empezamos a ver mosquitos en lugares de altura o en lugares en los que ahora hace calor. Además, con el desabastecimiento de agua por las sequías, la gente empieza a guardar agua en depósitos y, como no hay un correcto saneamiento, empezamos a ver enfermedades diarreicas”.
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A todo ello Ayacucho no es ajeno, si bien no se tiene reportado algún caso de Guillain-Barré, pero las enfermedades respiratorias son el pan de cada día en los centros de salud y Hospitales en nuestra región, por el descenso de la temperatura, así mismo el contagio en algunos centros de menores de la enfermedad Mano, Pie, Boca (EMPB), que principalmente el grupo de edad más expuesto son los niños. Y en la zona del VRAEM tenemos el incremento de casos de fiebre amarilla que va cobrando algunas vidas y que felizmente es prevenible, ya que existe vacunación y son pocas las personas que tienen la cultura de vacunarse antes de ingresar a zona endémica (espacio geográfico donde es habitual esa enfermedad).



