siempre en presencia del agua. Y si el agua sirve a la naturaleza, ella nos sirve a nosotros. La cantidad de humedad en el planeta Tierra no ha cambiado, el agua que bebían los dinosaurios hace millones de años es la misma que hoy cae en forma de lluvia. Pero, ¿habrá suficiente para un mundo mucho más poblado?
Cada 22 de marzo se celebra el día Mundial del Agua, recordando a los Gobiernos y quienes habitamos en el planeta, la importancia de realizar una buena gestión de los recursos hídricos de la que todos vivimos, con el objetivo de desarrollo sostenible, para que se enfoque las políticas de estado en agua y saneamiento para todos los pueblos. El Día Mundial del Agua centra su atención en el agua dulce y abogar por la gestión sostenible de los recursos de agua dulce.
Más de 2000 millones de personas viven en países con escasez de agua, situación que probablemente empeorará en algunas regiones como resultado del cambio climático y el crecimiento de la población. La contaminación microbiana del agua resultado de contaminación con heces supone el mayor riesgo en cuanto a la salubridad y transmisión de enfermedades como la diarrea, el cólera, la disentería, la fiebre tifoidea y la poliomielitis. La gestión inadecuada de las aguas residuales urbanas, industriales y agrícolas, conlleva que el agua que beben cientos de millones de personas se vea peligrosamente contaminada biológica o químicamente. Se calcula que unas 829 mil personas mueren cada año de diarrea como consecuencia de la insalubridad del agua, de un saneamiento insuficiente o de una mala higiene de manos, siendo que la diarrea es ampliamente prevenible y la muerte de unos 297 mil niños menores de cinco años podría prevenirse cada año si se abordaran estos factores de riesgo.
El Perú es el octavo país con mayor cantidad de agua dulce en el mundo, contamos con 1.89% del recurso hídrico. Poseemos 1007 ríos, 159 cuencas y 8355 lagunas y son de estas fuentes naturales de donde proviene el agua que utilizamos para generar todo lo que nos rodea: cultivos, industrias y lo que usamos en nuestros hogares. Para resolver la crisis de recursos es vital que, no solo los gobiernos, si no todos aquellos individuos que tienen acceso al agua de forma libre, sean conscientes de su importancia y se vuelvan responsables de su uso. Este año, y al igual que todos los anteriores, los organizadores animan a adquirir estos hábitos y continuarlos no solo este día, sino incorporarlos a la rutina diaria. Cada acto puede hacer una diferencia y, esa diferencia, salvar una vida. El acceso a servicios inadecuados de agua, saneamiento e higiene tienen consecuencias importantes para asegurar la salud o la enfermedad de una población.



