Ernesto Camassi | Crónica
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Fiesta pagana importada al Nuevo Mundo por los cristianos europeos quinientos años atrás.
El dislate que continúan pregonando los “autoctonistas”, (habrá que llamarlos de alguna manera) que, antes de la llegada de los españoles, el pueblo del Tahuantinsuyo festejaba “el PUKLLAY RAYMI”, según ellos, era en reconocimiento a la “Mama Pacha”, (madre tierra) Al respecto, ningún Cronista, (nombre de los historiadores de la Conquista o invasión) registra tal fiesta. Pero, el afán protagónico de esta gente, que quieren mantenerse vigentes a cualquier precio, inventando tonterías, no tiene límites.
Dicho esto, hacemos un breve repaso de esta fiesta.
A N T A Ñ O
Solamente algunas ciudades del Perú se “Jaraneaban” de lo lindo, saliendo en “comparsa” o “pandilla”.
Puno, con la “Pandilla Puneña”, los varones vestidos como si estuvieran asistiendo a un velorio, ejecutando música con instrumentos de cuerda. Las damas elegantemente vestidas con mantón de manila, sombrerito coqueto y botas de media caña. En provincias, Pomata, Huancané o Yunguyo, la vestimenta era igual, en cambio los instrumentos musicales cambiaban con el agregado de instrumentos de viento como zampoñas, sikus o tarkas.
En Cajamarca, “las Patrullas” ataviados con disfraces multicolores, mayormente de personajes de Disney World, cantando sus coplas con frases de contrapunto donde los varones le resaltan cualquier defecto de las mujeres y ellas le responden con otra copla similar. Bailan al son de bandas de músicos. La fiesta no tiene ningún mensaje folklórico o tradicional.
Huamanga, las antiguas pandillas no sobrepasaban de 30 o 40 personas, pocas mujeres y mayoritariamente de varones aguerridos y fuertes, preparados para “trompearse” con la pandilla rival con quienes mantenían entuertos por disputas mujeriles. Al encontrarse en cualquier calle. Empezaban a provocarse así:
PICAYCUHUAY ULLUYCUHUAY HUAYLIS, (BIS)
SUNJUCHALLAYMI SIJSILLAHUACHCAN HUAYLIS. (BIS)
“Pícame, provócame avispa,/Todo mi corazón está ardiendo avispa”.
Canción con alusión directa al rival, para enfrentarse masivamente en “batalla campal” con sus adversarios.
Sin embargo, las otras pandillas que no tenían este tipo de rivalidades, salían cantando alegremente:
CHAYRAJMI, CHAYRAJMI CHAYAICAMUCHCANI, (BIS)
HUAYRACHAHUAN, VIENTOCHAHUAN PARESCHACUYCUSPA.
“Recién, ahorita estoy llegando/ haciendo pareja con el aire, con el viento”
Otras ciudades peruanas como Cusco, Huancayo o Arequipa, nunca festejaron los carnavales con pandillas que ahora se llaman comparsas.
El caso andahuaylino es original. Yo pasé los carnavales de 1956 en ese pueblo. Ni en el campo ni en la ciudad, vi comparsa o pandilla alguna.
“El PUKLLAY CHANKA” con presencia de pandillas o comparsas con vestimentas típicas, es reciente. Creación o invento del desaparecido ocobambino “Isakucha” Vivanco Tarco, que fungía de folklorista. Él es el autor del PUKLLAY ANDAHUAYLINO, con la finalidad de concitar turismo hacia esa ciudad. Sin embargo, Andahuaylas antigua provincia ayacuchana, mantiene vigente el original carnaval huamanguino en TONO MAYOR, que aquí, está desapareciendo. La causa es la invasión masiva de nuestra ciudad de los provincianos que han “impuesto su carnaval”; los actuales habitantes de la ciudad, creen que eso es nuestro.
IMATAM RURANQUI SARAY UCUPI, (BIS)
MAMAYQUIMANMI HUILLAYCAMUSAJ
TAYTAYQUIMANMI HUILLAYCAMUSAJ.
Que haces dentro de mi maizal,/ ahora le voy a contar a tu mamá, ahorita le voy a contar a tu papá.
H O G A Ñ O
Esta fiesta, en los días que vivimos, ha sufrido cambios sustanciales. Han desaparecido las fiestas sociales nocturnas, con chisguetes de éter y serpentinas, amenizadas con orquestas contratadas en Huancayo y Lima.
Continúan la entrada del Rey Momo, acompañado de la Reina de la fiesta y sus damas de honor, carros alegóricos de instituciones locales, con el agregado de las comparsas oficiales los días sábado y domingo.
De las comparsas antiguas de familias y de los barrios, quedan muy pocos. Ahora la predominancia se refleja en grupos numerosos de comparsas que sobrepasan los 300 o 400 integrantes, entre hombres y mujeres, con un repertorio mixto. Las supuestas “comparsas huamanguinas” cantan y tocan una mescolanza de lo urbano y campesino. ¡ni chicha ni limonada! Es un signo inequívoco de que estamos perdiendo nuestra identidad cultural, producto de la invasión de provincianos que cantan lo suyo.
Tiempo atrás, las provincias y distritos ayacuchanos, festejaban su carnaval en sus lugares de origen, no participaban en “nuestro carnaval”.
Sobre la vestimenta de los “carnavaleros”, hombres y mujeres, el municipio huamanguino ha organizado un conversatorio de “entendidos en la materia” que, a nuestro entender, no han aportado casi nada sobre el tema.
La vestimenta diaria de la mestiza huamanguina de otros tiempos, consistente en sombrero de paja, llicllita, (no lliclla) “cinjilos* centro” (falda) y aretes de oro “askankuy**”, no era utilizado antaño, se lo quitaban y se quedaban en fustán. Para bailar o carnavalear, las mujeres agregaban a su vestimenta una manta (lliclla) a su espalda talco y serpentina.
Actualmente, las comparsas huamanguinas y no huamanguinas, han oficializado el vestido completo de la mestiza huamanguina, para carnavalear, especialmente las cangallinas. Solamente las “lamarinas” respetan su vestimenta. Eso es aplaudible.
A pesar de todo lo apuntado en esta “Crónica”, nuestro Carnaval sigue pujante y alegre. Que siga así, ¡per semper, secula seculorum!
*CINJILOS CENTRO: Años atrás, nos rascábamos la cabeza para tratar de entender el nombre de la falda de la mestiza huamanguina. En un primer momento creímos que “CINJILOS” sería el nombre de la tela con que se fabricaba la prenda. Al final descubrimos que se refería a ¡CIEN HILOS! (español mal pronunciada por la quechua-hablante huamanguina) Que la modista utilizaba en la cintura de la prenda para darle la prestancia y elegancia del CENTRO HUAMANGUINO.
**ARETE DE ORO ASKANKUY, aretes largos con perlas.



