Para abordar correctamente el tema, es necesario remontarnos al origen de esta nueva ciencia; y así interpretar correctamente todo lo que elucubran estos “científicos”.
COSMOVISIÓN, ORIGEN .- Es un neologismo acuñado por el filósofo alemán Wilhelm Dilthey, (1833.1911), como era alemán, creó el término WELTANSCHAUUNG, que se descompone en:
Welt: mundo; y Anschauen: ver, mirar, observar. (ver el mundo).
SIGNIFICADO: Expresa la relación de los hombres con los dioses. Establece el orden jerárquico del cosmos, la concepción del cuerpo humano. Igualmente, la Cosmovisión interpreta la visión del mundo, esto es, la perspectiva, concepto o representación mental que una determinada cultura o persona se forma de la realidad. En su traducción toma del griego la palabra COSMOS que quiere decir mundo o universo; y del latín VISIO.
El término WELTANGSCHAUUNG o COSMOVISIÓN, fue acuñado por primera vez por Guillermo Von Humboldt, aunque la mayoría lo señala a Dilthey.
Como es de suponer, tal representación del mundo responde al contexto particular en el cual se insertan las personas. Así, una determinada Cosmovisión, responde a un tiempo-espacio específico. La noción de Cosmovisión es, por lo tanto, cercana a la noción de mito.
COSMOVISIÓN ANDINA.- Luego de analizar el origen de esta no tan nueva ciencia, ingresamos a la parte que más nos interesa. ¿Qué nos dicen los estudiosos peruanos al respecto? Dicen que se basa principalmente en la percepción de un mundo vivo, de saberes y secretos campesinos, de ritos y festividades andinas de quechuas, aymaras…
También nos dicen que Cosmovisión Andina es la visión de cuidado de la naturaleza, del cosmos vivo (Pachamama) y de la relación sagrada entre el ser humano y la madre tierra.
Estas frases sintetizan el meollo de la Cosmovisión Andina, aunque autores como Ansión, en su trabajo “Desde el Rincón de los Muertos” (Ayacucho) se explaya en mayores disquisiciones como los cuatro elementos de la Cosmovisión Andina: tierra, agua, fuego y aire. Elementos que ya fueron enunciados por los filósofos griegos, miles de años atrás.
En nuestro país, “los científicos sociales autóctonos” lo único que han hecho fue adaptar ciertos clichés andinos, como la Pachamama, uku pacha, janan pacha, tekse wiracocha, etc. a lo ya planteado y establecido por los científicos alemanes: “…así, una determinada cosmovisión, responde a un tiempo-espacio específico. La noción de Cosmovisión es, por lo tanto, cercana a la noción de mito…”
Lamentablemente, “para los vendedores de cebo de culebra” como llamamos a los charlatanes sin fundamento. En ninguna parte, revista, magazine, libro o cualquier otra publicación hemos encontrado algo que se refiera al estudio del folklore andino, específicamente al Wayno Huamanguino, donde se haya tratado sobre el tema observado en Cosmovisión Andina.
Esta Crónica correspondiente a la fecha, ha sido una respuesta, aunque un poco tardía, a las manifestaciones de algunos participantes en un conversatorio promovido por el Gobierno Regional a través del Ministerio Desconcentrado de Cultura que fue transmitido por televisión a nivel mundial, donde las personas aludidas casi dijeron que los waynos provenían de las paqarinas, compuestos por los apus wamanis.
El Wayno Huamanguino no tiene esa proveniencia, es creación del mestizo huamanguinos que también creó el charango andino.



