InicioEDITORIALDocentes indecentes | Editorial

Docentes indecentes | Editorial

Las declaraciones de los dirigentes de la Federación Universitaria de San Cristóbal de Huamanga, no son especulaciones y menos difamaciones contra la docencia universitaria. La existencia de profesores que han abusado de su posición de ventaja sobre los estudiantes, como señala la federación, que exigen dinero o favores para aprobar a los estudiantes, ha ocurrido en la UNSCH y en otras universidades y muchas veces las autoridades se han hecho de la vista gorda o los afectados no han tenido el valor para denunciarlo.

Estos hechos han quedado en rumores, nunca desmentidos y tampoco comprobados, porque en muy pocas ocasiones se hicieron las denuncias. Y hubo casos de conocidos profesores, especialmente de asignaturas difíciles – como matemáticas para estudiantes con limitadas capacidades para resolver problemas; o quechua, para alumnos provenientes de la costa.

Los avances tecnológicos han permitido a las víctimas tener prueba de este acoso por parte del profesor. En algunas universidades, porque existen en las redes sociales una buena cantidad de casos en otras universidades, tanto públicas como privadas, donde el alumno o la alumna, han grabado la conversación con el profesor, donde este señala el monto o el servicio que se le exige al alumno o alumna.

Esta práctica esta sancionada por ley. La denuncia en la universidad huamanguina de un caso de este tipo, que ha sido publicada en varios medios nacionales, daña la imagen de la universidad, pero a la vez, es una oportunidad para actuar con severidad, de modo que el daño sea mínimo si se sanciona ejemplarmente al perpetrador del delito.

En otras universidades, la separación del docente es el primer paso y luego la denuncia ante la fiscalía, por el daño que ocasiona a la universidad una conducta de este tipo. Además, desmerece profesionalmente a quien asume este comportamiento, que desdice los principios básicos de la docencia y la decencia de un profesor universitario.

Es necesario que el vicerrectorado académico, porque es su responsabilidad, organice encuentros y conversatorios sobre estos temas tan sensibles, El cobro por parte de un profesor a los estudiantes para aprobar una asignatura, es tan impropio como el ofrecimiento del estudiante de pagarle al profesor para que apruebe.

En ambos casos, la víctima debería denunciar ante las autoridades universitarias. La defensoría del estudiante debería estar permanentemente motivando a los estudiantes para que eviten estas conductas inapropiadas.

Y si la víctima es el profesor, poner en conocimiento del departamento académico y de la dirección de escuela este tipo de conducta del alumno, para su respectiva sanción.

ARTÍCULOS RELACIONADOS

MÁS POPULAR