Mario Cueto | Opinión de Miércoles
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La imagen del país a nivel mundial es un desastre y una vergüenza, el proceder de los congresistas, ajenos a los destinos de estabilidad política y desarrollo sostenido que merece el Perú. Ocho presidentes en menos de 10 años y todos los encargados o elegidos por los congresistas, tuvieron como requisito, contar con alforjas pesadas, llenas de antecedentes de corrupción y denuncias, como el actual, expulsado por el Colegio de Abogados de Lambayeque, antecedentes que les resbala a los congresistas, al igual que el zurrarse del referéndum, que desestimó la bicameralidad.
Pedro Castillo, fue destituido por el actual congreso, y ahora, esa misma gente, sin principios, doctrina ni un ideario político, elige a un miembro del partido de Castillo. Esa gente, gentuza política, sin escrúpulo alguno, apostó y sostuvo, a Dina Boluarte y luego a Jerí, quienes fueron en la práctica, marionetas del congreso, evidenciando el alto grado de corrupción, reinante en las esferas del gobierno nacional, reflejada también, en los gobiernos regionales y municipalidades, con alcaldes y gerentes, anunciados como candidatos, que hacen uso de los recursos y bienes públicos e interviniendo en ceremonias de inicio e inauguraciones de obras, para favorecerse electoralmente.
En medio de este torbellino de incertidumbres e inestabilidad democrática, las organizaciones políticas en el actual congreso, nos toman el pelo al negar que apoyaron con su voto, al octogenario nuevo presidente, quien, a su vez, ha convocado como premier a Hernando De Soto, también octogenario y cuya presencia, preocupa, entre otros, a las comunidades nativas, que temen por sus tierras, debido a que De Soto siempre quiso venderlas, a la par que tuvo cercanías con Fujimori. Es decir, los votos obtenidos por el mandatario, surgieron de la nada, obra del Espíritu Santo, frente al cual, recuerdo un escrito del gran Sofocleto, hace 30 años, bajo el título de Los Cojudos: “Los COJUDOS son más que los inteligentes, pero ni siquiera eso saben. Y son tan cojudos que otra vez quieren llevar a un COJUDO al poder, pero ese Cojudo no sabe que ya de por sí, sus propuestas son Cojudas… va a destruir al país y a los mismos Cojudos que ahora lo apoyan, más Cojudos quedarán y se seguirán quejando de la tremenda COJUDEZ que ellos mismos causaron” (Enciclopedia de la conducta humana-Tomo I).
En este ambiente electoral, con candidatos como cancha, sin ninguna trayectoria y que juegan a la suerte, cual gallinazos de la política, escuchamos un conjunto de ofrecimientos, buscando lograr una cuota de poder, sin dar muestras de decencia política ni de jerarquía moral y, observamos tanta gente fanática que, pese a negativos antecedentes, siguen apoyando a determinados candidatos y, para este caso, recuerdo lo escrito por Octavio Paz: “La ceguera biológica, impide ver; la ceguera ideológica, impide pensar” y decir a cada candidato “Que la necesidad no te convierta en un traidor; necesidades tenemos todos, pero lealtad pocos” (El Principito).con una cita de Platón: “El primer acto de corrupción de un funcionario, es aceptar un cargo para el que no está preparado”.



