InicioEDITORIALLa imprudencia: mala consejera | EDITORIAL

La imprudencia: mala consejera | EDITORIAL

Dos noticias de accidentes, que nos afectan, están relacionadas con errores humanos. No son las máquinas o estructuras las responsables. Nos referimos al desplome de parte del estrado en Llochegua, y el despiste y volcadura de un bus en la carretera Pisco-Ayacucho con el saldo de dos personas fallecidas.

La causa de estos accidentes, son la impericia, imprudencia o la informalidad con que se hacen las cosas. Es la repetición de ese viejo lema muy peruano, cuando algo está mal construido o en mal estado: “déjalo así, que no pasa nada”. Y cuando pasa, no asumimos que es culpa de las personas.

Colocar estructuras metálicas, como la que se levantó en la plaza principal de Llochegua, requiere de mucho conocimiento para armar ese tipo de estructuras, de modo que una vez concluida, esté en condiciones de soportar, por ejemplo, el peso de toda la estructura o la fuerza del viento, factores que pueden haber incidido en la caída de parte del estrado en Llochegua.

Tenemos que agradecer a la suerte, que en ese momento no hubiera niños jugando en las inmediaciones de esa estructura que se desplomó, familias e incluso adultos, porque como se oye en el video que presentamos en la edición de Plaza Abierta, si alguien hubiera sido alcanzado por los fierros, estaríamos ante una tragedia y lamentando pérdidas humanas.

En los accidentes de carretera, achacamos como causas a la velocidad, fallas mecánicas en el bus y el clima. En los tres casos, es responsabilidad humana.

No respetar las señalizaciones de máxima velocidad en las curvas, es trasgredir por el conductor los límites de velocidad, que garantiza la seguridad de los vehículos que llevan pasajeros. El accidente que enlutó a 10 familias de Accomarca hace más de 15 días y el que se despistó de la madrugada del 12 de setiembre, sucedió justamente en una curva.

Las fallas mecánicas, es también una responsabilidad compartida, entre los mecánicos que deben dar la conformidad del vehículo, especialmente en los frenos y la caja de cambios, ya que controlar la velocidad en una bajada, requiere que la caja de cambios permita que el motor controle el vehículo, con el apoyo de los frenos. Si esto falla, el conductor no controlará el vehículo y si está en una curva, la tragedia es inminente.

Ver la fotografía del bus que se desbarrancó cerca de Huaytará, donde murieron 10 de los 18 que viajaban, es la mejor muestra de la fragilidad de estos buses de dos pisos, sea la carrocería de fabricación brasileña o peruana. En los países de la Unión Europea, Estados Unidos y en Canadá, los vehículos de transporte de pasajeros en rutas largas, son generalmente de un solo piso. Los de dos pisos se usan en rutas sin curvas peligrosas, algo que acá no controla el Ministerio de Transportes y Comunicaciones.

Finalmente, estos accidentes ocurren mayormente de madrugada, y en el caso de los que se desbarrancan viniendo de la costa a Ayacucho, ocurre en las primeras, cuando sale el sol que empaña al conductor. Esto, es también responsabilidad del conductor y de la empresa. La máquina no piensa, los que administran las empresas y los que conducen los vehículos, ¡Sí!

Diario Jornada
Diario Jornadahttps://jornada.com.pe
Somos el diario judicial de la región de Ayacucho, brindamos información plural, verídica y de calidad sobre los acontecimientos más importantes de la región. Con un equipo de periodistas capacitados y comprometidos con la ética profesional, ofrecemos noticias, opinión y análisis en formato impreso y digital.
ARTÍCULOS RELACIONADOS

MÁS POPULAR