Esto ha denunciado una estudiante y la vicerrectora de la Universidad Nacional de san Cristóbal de Huamanga se preocupa de que el perpetrador sea secretario general del sindicato, y no se pronuncia sobre su suspensión inmediata y el inicio de una investigación sumaria para su destitución del docente denunciado.
Esto merece una llamada de atención por parte del consejo universitario a la vicerrectora académica, quien es responsable, ante la comunidad local y universitaria, de la marcha académica de la universidad, y la aplicación del Reglamento de Prevención e Intervención del Hostigamiento Sexual de la Universidad Nacional San Cristóbal de Huamanga (RPIHS-UNSCH).
El propio RPIHS-UNSCH, indica que el procedimiento debe desarrollarse con diligencia y celeridad, así como con credibilidad, transparencia y equidad; debiendo completarse en el menor tiempo posible y respetando las garantías del debido proceso.
El hostigamiento sexual denunciado por la estudiante se configura, de acuerdo los incisos a y b del artículo 7 del RPIHS-UNSCH que textualmente dice: a) Promesa implícita o expresa a la víctima de un trato preferente y/o beneficioso respecto a su situación actual o futura a cambio de favores sexuales. b) Amenazas mediante las cuales se exija en forma implícita o explícita una conducta no deseada por la víctima que atente o agravie su dignidad.
Hay un protocolo que debe cumplirse. Comienza con la investigación en la etapa preliminar de la presunta existencia de hostigamiento sexual, a cargo de la Defensoría Universitaria. Está podrá apoyarse en un (a) docente y/o un (a) representante estudiantil con conocimientos en materia legal y/o violencia de género.
El hostigamiento sexual en los ambientes universitarios no es una novedad. En la comunidad universitaria existen innumerables rumores de este tipo de conductas, especialmente con las asignaturas difíciles de aprobar y que pueden impedir la continuidad de los estudios o la titulación de la víctima.
Lamentablemente, en las denuncias que se conoce a nivel nacional, son pocas las que han terminado a favor de la víctima, ya que parece que prima el espíritu de cuerpo en las Defensorías Universitaria a favor de los docentes. De ahí que Sunedu haya tenido que sancionar a varias universidades.
Eso no debe suceder en la UNSCH. Los depredadores sexuales deben ser separados de la universidad, porque representan un peligro para las alumnas y dañan la imagen de la institución.



