Este artículo, bien documentado y bellamente ilustrado con muestras de la textilería y cerámica Wari, concluye así:
“Dos clases de gentes componían el pueblo Huari. Hombres de puna y hombres de quebrada. Es probable que ninguno de ellos fuera imperialista. Unos trataban con animales, otros con frutos y plantas y todos se sentían formar parte de la gran comunidad viviente. La misma savia y sangre que recorría el mundo les llenaba de vida y calor el cuerpo y el alma. Para estas gentes humildes pero llenas de dignidad y grandeza, va esta ofrenda de respeto y admiración”.
RESPETO Y ADMIRACION; eso es lo que nos suscita el Imperio y la Cultura Wari, de la que descendemos. Esa es, en todo caso, la actitud que debiéramos tener frente a ella.
Y eso, sólo se logrará si la conocemos, y para ello no bastarán los libros, más con el poco apego a la lectura actual; es necesario visitar los vestigios de la misma, que se encuentran a media hora o menos de nuestra ciudad.
En efecto llegando al pueblo de Pacaycasa, existe un antiguo camino peatonal, flanqueado de cabuyales y tunales que nos conduce a las ruinas de Wari, y a la que, caminando a paso lento, podemos llegar en una hora de recorrido.
Allí, acompañados por un guía, podemos recorrer las ruinas y el museo de sitio existente, lo que nos permitirá conocer y entender la naturaleza y el valor de sus construcciones, así como de su cerámica y textilería.
Y en esta época de pandemia, sería altamente beneficioso fomentar este tipo de caminatas para todos, incluyendo prioritariamente a los escolares, pues permitirá no sólo una excelente actividad física, sino conectarnos con la naturaleza y la flora y fauna existente en la zona, pues a medida que ascendamos, podremos admirar todo el valle de Pacaycasa, como un pequeño oasis de verdor y color, en medio de la sequedad y aridez de la zona circundante.
Pienso en ese camino debidamente reconstruido y cuidado; en pequeños tambos o casetas de información y/o auxilio, en guías debidamente informados y lo que posiblemente sea lo más difícil…
En iniciativa y compromiso de las Autoridades culturales y de turismo de nuestro medio; en trabajo comprometido y creativo de la Municipalidad de Pacaycasa así como de los comuneros y propietarios privados de la zona.
En fin, en una Comunidad despierta y dispuesta a fomentar una práctica sana, que permita conocer, respetar y admirar uno de los íconos de nuestra identidad regional. El majestuoso Imperio Wari, que a decir del mismo Jiménez Borja… “desde sus alturas, en días diáfanos, divisaron la resplandeciente pradera del mar, fueron quizá los primeros en descender a Nazca guiando sus rebaños de llamas cargadas de cueros y lanas. En los lejanos días de Paracas les era ya conocido este camino. Gente austera, sobria, varonil, libre, dueña de espacios infinitos”.
Ayacucho, Setiembre del 2021



