DEGRADACIÓN AMBIENTAL

Lo mismo ocurrió recientemente, cuando el Alcalde actual, quiso retirar las rejas de la Plaza.

A la primera, se le dijo en todos los tonos, que la Plaza de Armas no era el jardín de su casa, sino un bien público y en ese caso, la Plaza más representativa de la ciudad y que por ser tal, debía ser preservada contra cualquier iniciativa, que pueda alterar sus características originales.

Al segundo y como por su profesión, debía saber y dominar el tema, se le denunció ante el Ministerio Público y se le recordó, que cualquier cambio en la Plaza debe ser consultada y consensuada con la población, como debe ser.

En estos días, ha resurgido el debate y como en otros casos, la anunciada remodelación de la Plaza de Armas, se mantiene en secreto; nadie sabe en qué consistirá, quien lo hará y cuánto costará.

Y esto, es bastante preocupante porque no vaya a ser como con “ Las Moras “ de Aedo y “ Los jacarandás “ de Gutiérrez, que sin ningún criterio técnico ni artístico, sin consulta de especialistas y menos de la población, han aparecido en algunas calles del Centro histórico ( Jr. Tres máscaras, Av. Mariscal Cáceres, 9 de diciembre, Arequipa, entre otros) y cuyos vecinos ya pueden ver en directo, cómo una iniciativa, por muy buenos propósitos pueda tener, termine malogrando el entorno arquitectónico de la ciudad, restringiendo y/o inutilizando el uso de las veredas por los peatones y contribuya, con el desorden, la saturación y el caos reinante en nuestras calles.

En efecto, si bien es cierto que la presencia de árboles, en entornos urbanos, debe ser fuente de calidad de vida, estética y salud; sin embargo, creemos que para incorporarlas debe de tenerse en cuenta criterios técnicos y estéticos elementales como el tipo de árboles que se incorpora, la estrechez de las calles en las que se instalan, la dimensión de las veredas y de la calzada, el tránsito intenso tanto de personas como de vehículos, la presencia de semáforos que ya no se podrán ver, etc., etc.

Existen pues fundados temores de que este futuro arboricidio, aunado al desborde y descontrol de la actividad comercial, desborde y control del tránsito vehicular y la también inútil incorporación de ciclovías mal concebidas y peor ejecutadas, afectarán el ecosistema de nuestra ciudad y contribuirá a calcutizarla.

El sentido común aconseja que la Autoridad Municipal, recuperando el principio de autoridad que exhibe no tener, ordene la ciudad, controle el tránsito, cuide el ornato y la limpieza de las calles y garantize el derecho humano que tenemos todos los vecinos de caminar con seguridad por nuestras calles, así como de pasear y disfrutar de nuestros parques y plazas, empezando de la Plaza de armas, que últimamente se ha convertido en una mercado permanente de puestos de toda índole.

Ayacucho, Junio del 2022

Nota.- Agradezco a “ Jornada “ por haberme permitido publicar la columna “ La lámpara de Diógenes “ durante un año; otros compromisos profesionales, me impiden continuar con este ejercicio gratificante, Mil gracias a todos.

Diario Jornada
Diario Jornadahttps://jornada.com.pe
Somos el diario judicial de la región de Ayacucho, brindamos información plural, verídica y de calidad sobre los acontecimientos más importantes de la región. Con un equipo de periodistas capacitados y comprometidos con la ética profesional, ofrecemos noticias, opinión y análisis en formato impreso y digital.
ARTÍCULOS RELACIONADOS

MÁS POPULAR