Esta imagen se me vino a la mente, cuando recientemente la prensa local ha dado cuenta de dos hechos sumamente graves y que grafican en forma descarnada, la incompetencia y la corrupción que ronda tanto el Gobierno Municipal como el Gobierno Regional.
Pobladores del sector de Uchuypampa, donde se ubica el relleno sanitario de la ciudad, cansados de las promesas incumplidas del Alcalde, han acarreado y han dejado en las puertas de la Municipalidad de Huamanga, montículos de basura.
Y la basura no recogida estos días, invade prácticamente toda la ciudad, convirtiéndose en un foco de infección de impredecibles consecuencias.
Frente a ello, el Alcalde y/o sus funcionarios no dan la cara y eluden el problema en forma escandalosa o como en otros casos, se debaten en acusaciones internas e inútiles que no resuelven el problema.
Y como esta omisión de funciones y esta exposición de personas al peligro, constituyen delitos en agravio de toda la población, es hora de que intervenga el Ministerio Público como defensor de la legalidad y titular de la acción penal, más aún, si se trata de delitos flagrantes como los señalados.
Paralelamente a ello, la prensa ha dado cuenta que se ha iniciado un proceso penal en la fase preparatoria, contra el Presidente del Gobierno Regional, por el delito de lavado de activos; este delito, es una de las más altas expresiones de la moderna criminalidad organizada.
Es un delito pluriofensivo, que compromete varios bienes jurídicos que van desde la transparencia y legitimidad del sistema económico-financiero, hasta la eficacia del propio sistema de justicia; en consecuencia, es sumamente grave la imputación contra el más alto dignatario del Gobierno Regional, más si los procesos electorales actuales demandan grandes cantidades de dinero, cuya licitud debe preservarse a toda costa.
Esperamos pues una investigación rápida, exhaustiva y profesional del tema, cumpliéndose ese axioma fundamental de que “la inocencia se presume y la culpabilidad se prueba”, recayendo la carga de la prueba en el Ministerio Público.
Que el ámbito de control penal, esté rondando los más altos niveles del Gobierno Local y Regional, es bastante expresivo y preocupante, debiendo tomar debida nota de ello, principalmente los nuevos candidatos a dichos niveles de gobierno, quienes en primera instancia deberían sincerar y explicitar su situación económica, sus antecedentes policiales y judiciales, y todo cuanto sea necesario para garantizar su idoneidad personal, legal y moral, para postular a los cargos que aspiran.



