InicioCOLUMNISTASUn buen maestro vive siempre en el corazón de sus alumnos |...

Un buen maestro vive siempre en el corazón de sus alumnos | Opinión

Mario Zenitagoya | Otra Mirada
[email protected]

El 6 de julio se recordó el Día del Maestro, una fecha reflexiva, la misma que perdura en el tiempo, porque gracias al Maestro el hombre aprende cómo pensar, no qué pensar.

El Día del Maestro es una celebración que existe desde 1853. Manuel Odría, entonces jefe de Estado, tenía la intención de fomentar la educación en el país. Por ello, le dedicó un porcentaje alto de fondos públicos a ese sector, creó las grandes unidades escolares y reubicó el Ministerio de Educación. Además, quiso encontrar un día para homenajear a los profesores en su día y escogió el 6 de julio, puesto que en 1822 José de San Martín inauguró una institución para la formación de los maestros y que actualmente es la Universidad Nacional de Educación Enrique Guzmán y Valle.

Leer también: El cambio climático: efectos en el precio de los alimentos | Opinión

Esta fecha debe invitar a preguntarnos de cuál es la situación en que en estos tiempos se encuentra la educación peruana. ¿Sin ir muy lejos hubo un gobierno que tomó en cuenta las recomendaciones de la Comisión de la Verdad y Reconciliación? . Recordemos.

La CVR sobre esta situación ha comprobado que el Estado descuidó desde décadas el tema educativo. Hubo proyectos modernizadores en la década del 60 pero fracasaron. Ni la ley universitaria ni la reforma educativa de 1972 lograron revertir esta tendencia. Tampoco neutralizaron el predominio de pedagogías tradicionales autoritarias. En aquellos espacios que el Estado fue dejando en su repliegue, germinaron nuevas propuestas. Ellas propugnaban un cambio radical, no asimilable por el sistema social y político, sólo alcanzable por la vía de la confrontación y sustentado en un marxismo dogmático y simplificado, que se expandió ampliamente en las universidades durante la década de 1970. Esos nuevos contenidos se transmitieron utilizando los viejos marcos pedagógicos autoritarios que no fueron cuestionados.

Leer también: Reconstrucción de sociedades fracturadas por la violencia | Opínión

La CVR ha comprobado que, entre muchos maestros y estudiantes universitarios, se volvió parte del sentido común considerar el cumplimiento fatal de la historia a través de la vía de la confrontación. Esa visión abrió espacios para el desarrollo de propuestas autoritarias de extrema izquierda. La del PCP-SL fue sólo la más extrema.

La CVR ha comprobado que, en ese contexto, el PCP-SL buscó instrumentalizar las instituciones educativas: universidades, colegios secundarios, institutos superiores e incluso academias preuniversitarias. El sentido común dogmático y la ambigüedad de los grupos radicales frente a la violencia le fueron favorables.

Leer también: ¿La inteligencia artificial puede llevar a la extinción de la humanidad? | Opinión

A través del amedrentamiento o la cooptación logró ubicar maestros en colegios donde le interesaba realizar una labor proselitista. Aprovechando y alimentando una versión maximalista de la autonomía universitaria, accedió en algunos casos a las direcciones de Bienestar Universitario o, al menos, encontró un santuario en viviendas y comedores. Allí desarrolló un proselitismo sustentado en prácticas como el clientelismo y la movilización de los sentimientos de discriminación y agravio de los estudiantes pobres y provincianos, que utilizaban mayormente esos servicios. A esa población universitaria, carentes redes sociales en sus lugares de estudio, les ofrecía además identidad y sentido de pertenencia.

La CVR encuentra una grave responsabilidad del Estado: i) en el descuido de la educación pública en medio de un conflicto que tenía al sistema educativo como importante terreno de disputa ideológica y simbólica; en el amedrentamiento y/o la estigmatización de comunidades enteras de maestros y estudiantes de universidades públicas, especialmente de provincias16; en el deterioro de la infraestructura de servicios de varias universidades públicas; en haber permitido graves violaciones de los derechos humanos de estudiantes y profesores por el hecho de ser tales.

La CVR repudia los crímenes cometidos contra estudiantes, profesores y trabajadores, al margen de su filiación política. Condena especialmente la matanza de más de cien estudiantes, profesores y trabajadores de la Universidad Nacional del Centro (UNCP), por los diferentes actores de la guerra —incluyendo escuadrones de la muerte— enfrentados en un fuego cruzado y confuso. Condena, asimismo, la masacre de ocho estudiantes y un profesor de la Universidad Nacional de Educación Enrique Guzmán y Valle, La Cantuta, en julio de 1992 y la posterior amnistía de los perpetradores, miembros del escuadrón de la muerte denominado «Colina» en 1995.

Señala, a partir de sus investigaciones, que además de las ya mencionadas, las universidades de San Cristóbal de Huamanga, Hermilio Valdizán de Huánuco, Callao, Huacho y San Marcos, entre otras, resultaron afectadas por la estrategia contrasubversiva de detenciones-desapariciones y destrucción de infraestructura y, durante el régimen autoritario de la década de 1990, por la instalación de bases militares en los campus universitarios.

En los tiempos actuales el Maestro ha encontrado su dignificación como guía del saber en la formación de las generaciones pensantes?. Un Maestro digno y honesto no fomenta la corrupción, ni es cómplice.

Diario Jornada
Diario Jornadahttps://jornada.com.pe
Somos el diario judicial de la región de Ayacucho, brindamos información plural, verídica y de calidad sobre los acontecimientos más importantes de la región. Con un equipo de periodistas capacitados y comprometidos con la ética profesional, ofrecemos noticias, opinión y análisis en formato impreso y digital.
ARTÍCULOS RELACIONADOS

MÁS POPULAR