InicioCOLUMNISTASVentura Ccalamaqui como símbolo histórico | Opinión

Ventura Ccalamaqui como símbolo histórico | Opinión

Nelson Pereyra | Larga duración
[email protected]

Una reciente iniciativa legislativa busca declarar heroína nacional a Ventura Ccalamaqui, la mujer huamanguina que el 31 de agosto de 1814 lideró una revuelta popular en la ciudad de Huamanga, en el contexto de la insurrección de los hermanos Angulo y Pumacahua.

Según la tradición, Ccalamaqui, acompañada de otras mujeres, se amotinó en la puerta del cuartel de Santa Catalina (actual comisaría de la ciudad) para protestar contra el acuartelamiento de los milicianos organizados por el capitán español Vicente de la Moya. Estos milicianos se preparaban para enfrentar la expedición insurgente enviada por los hermanos Angulo desde Cusco hacia Huamanga. Se cuenta que el capitán De la Moya mandó colocar un cañón en la entrada del cuartel para intimidar a las amotinadas, sin lograr amedrentar a Ccalamaqui. La amenaza no escaló gracias a la oportuna intervención del obispo José de Silva y Olave, quien logró apaciguar los ánimos. Sin embargo, la revuelta continuó, derivando en actos de violencia como el asalto a la casa del intendente y del marqués de Mozobamba del Pozo. Además, al impedir los arrestos defensivos por parte de los realistas, la multitud facilitó la entrada a la ciudad de las tropas insurgentes cusqueñas.

https://jornada.com.pe/wp-content/uploads/2025/11/02-10-San-Martin-vencio-a-Rebaza-Acosta-por-la-Liga-de-Voley.webphabemus-papam-opinion/

Esta iniciativa legislativa no solo busca preservar el recuerdo de aquel episodio, sino que también representa un gesto—aunque tardío—alineado con la reciente conmemoración del bicentenario de la independencia del Perú, caracterizado por la revalorización de hombres y mujeres de los sectores populares como protagonistas del proceso emancipador.

Al ser reconocida oficialmente como heroína, Ccalamaqui se convierte en un personaje emblemático de nuestra historia regional. Su figura evoca valores como la valentía, la perseverancia y la justicia, que pueden servir de referencia para los ciudadanos conscientes de su legado histórico. De esta manera, entra a formar parte del imaginario colectivo del panteón nacional, junto a figuras como Grau, Bolognesi o Cáceres.

https://jornada.com.pe/wp-content/uploads/2025/11/02-10-San-Martin-vencio-a-Rebaza-Acosta-por-la-Liga-de-Voley.webpencuesta-preelectoral-opinion/

No obstante, surge un problema cuando la gesta del héroe o heroína se transmite mediante un relato cuasi hagiográfico, que resalta exclusivamente sus virtudes y omite sus contradicciones o errores. En ese caso, el héroe aparece como una figura idealizada, como la encarnación pura de ciertos valores, pero desligada de la realidad social a la que pretende interpelar. Como bien apunta el escritor Fernando Iwasaki, los héroes tradicionales a menudo se nos presentan como “un deshecho de virtudes” alejadas de nuestras necesidades, creencias y esperanzas contemporáneas.

Esto mismo podría ocurrir con Ventura Ccalamaqui. El relato que la presenta como heroína tiende a exagerar su valentía, minimizando el protagonismo de otras mujeres (y hombres) que también habrían participado en la protesta frente al cuartel. Además, se omiten los matices del contexto en favor de una narrativa centrada en la excepcionalidad de una sola figura.

El problema se agrava si consideramos que algunos historiadores cuestionan la existencia real del personaje. Según el historiador José Vásquez, la figura de Ventura Ccalamaqui habría sido una invención de intelectuales y escritores ayacuchanos de hace más de un siglo, interesados en destacar la participación popular en la independencia. Su historia habría aparecido primero en un periódico local y luego habría sido considerada como verídica por autores como Manuel J. Pozo, especialmente en el contexto del centenario de la batalla de Ayacucho, cuando se buscaba construir una identidad regional mediante el culto a ciertos héroes locales.

https://jornada.com.pe/wp-content/uploads/2025/11/02-10-San-Martin-vencio-a-Rebaza-Acosta-por-la-Liga-de-Voley.webpbasilio-auqui-el-morochuco-que-represento-la-afrenta-campesina-en-la-lucha-por-la-independencia/

Sin embargo, el carácter mítico de un personaje no impide que se lo reivindique como símbolo. El mito también tiene un valor social y cultural, pues representa aspiraciones, luchas y memorias colectivas. En este sentido, Ventura Ccalamaqui encarna el protagonismo popular—de mujeres y hombres—en la gesta independentista. Y no hay nada reprochable en que una iniciativa legislativa busque legitimar dicho símbolo mediante el reconocimiento oficial de su heroicidad.

Este tipo de propuestas expresa, en el fondo, una preocupación por la conciencia histórica de una región y de un país, en tiempos donde, lamentablemente, la historia parece ser lo último que importa.

ARTÍCULOS RELACIONADOS

MÁS POPULAR