De la primera razón para no desearlo se ha encargado el Tribunal Constitucional al no haber asumido una posición clara frente al uso y abuso por parte del congreso de artículo 113. El actual presidente, Francisco Sagasti sabe que, en cualquier momento, por quítame estas pajas, lo pueden vacar, gracias al Tribunal Constitucional.
Pero, también la Comisión de Constitución del Congreso ha puesto aporte para que los presidentes, luego de haber estado en el poder 5 años, salgan a la calle a buscar trabajo. Como lo dijo uno de los congresistas en la sesión de vacancia de Vizcarra: “mañana será un desocupado más”. Así serán los ex presidentes.
Es cierto que la imagen presidencial está deteriorada por los presidentes que los propios peruanos hemos elegido: Fujimori elegido en 1990 y reelegido en 1995 y el 2000, con fraude incluido, es cierto, hoy en prisión.
Alejandro Toledo, elegido en 2001, como premio por haber dirigido la lucha contra el fraude electoral del 2000 que le dio el triunfo a Fujimori. Encabezó la marcha de los 4 suyos, se presentó –pese a su dejo norteamericano- como el representante del cholo peruano. Fue una esperanza, que la defraudó y hoy está con arresto en Estados Unidos a la espera de su extradición al Perú.
Alan García, elegido en 1985 y denunciado por actos de corrupción y violación de derechos humanos en Accomarca y Cayara. Los actos de corrupción en su primer gobierno fueron declarados prescritos. En su segundo gobierno de 2006 a 2011 fue acusado y estaba en investigación actos de corrupción relacionados con proyectos. Se quitó la vida antes de ir a los tribunales.
Ollanta Humala, Pedro Pablo Kuczynski, Martín Vizcarra con investigaciones y con sentencias que les impiden salir del país.
De Palacio de Gobierno a la cárcel. Esta imagen del cargo de mayor importancia de la nación, ahora recibe el golpe de gracia: sin pensión vitalicia y como no hay senado, tampoco como senador vitalicio.
¿Alguien quiere ser presiente? Pues, a pensarlo seriamente. Si eres honesto, como Valentín Paniagua, terminas tu mandato y a buscar chamba en otra parte.



