InicioEDITORIALEl criminal legado del fujimorismo | Editorial

El criminal legado del fujimorismo | Editorial

No hay dudas que Alberto Fujimori, ha dejado una secuela, que 24 años después de su vacancia e inhabilitación por el congreso de la república, en noviembre de 2000, sigue continúa pervirtiendo la democracia e insiste en destruir las instituciones que garantizan la convivencia social.

El entierro del dictador, demostró que el fujimorismo sigue siendo en su esencia, un movimiento que no respeta los derechos humanos y acusa de terroristas a quienes demandan sanción a los que cometieron delitos de lesa humanidad, como la desaparición forzada de personas, la tortura, las ejecuciones extrajudiciales y el genocidio, todos crímenes perpetrados por Alberto Fujimori.

En una acción provocadora a los peruanos, la hija del sátrapa japones -se nacionalizó para ser candidato a senador en Japón-, calificó a quienes han demandado justicia, como personas que lo odian y se quieren vengar porque rescató al Perú del hambre y el terror, negando que fue el gobernante más corrupto en la historia del Perú y donde se realizaron crímenes contra la humanidad.

Este intento de torcer la historia por parte del fujimorismo tiene que ser desenmascarado en todo espacio público y mostrar a las personas, que lamentablemente siguen engañadas por el discurso fujimorista, la verdadera naturaleza de la organización criminal que ahora dirige la hija del sátrapa oriental: Keiko Fujimori.

Para esto, es importante hacer de manera permanente, un recuento de lo que ha significado el fujimorismo en el Perú y como modificó leyes, eliminó derechos laborales y sindicales, remato como chatarra a las empresas públicas. Hay que enfrentar a sus seguidores que siguen mintiendo intencionalmente para confundir a la población, especialmente jóvenes.

JORNADA, como diario convoca a las redes sociales independientes que salgan a defender la verdad frente a los grandes medios han demostrado en estos días, su apego al fujimorismo.

No hay que dejarse ganar por el Fujimorismo con su discurso negacionista de los crímenes cometidos contra la humanidad. Hay que dejar muy en claro, que los asesinatos en Ayacucho de Luis Morales Ortega, el corresponsal del Diario de Marka; de Leonor Zamora Concha, la ex alcaldesa, activista de derechos humanos y profesora de la UNSCH; y, de Francisco Solier, profesor de la UNSCH, su esposa y sus dos hijos, fue por orden directa de Vladimiro Montesinos, con autorización de Alberto Fujimori. Que no haya sido juzgado por estos crímenes, no le quita su participación mediata en los mismos.

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