InicioCOLUMNISTASEL PARQUE DE FABULINKAEL PARQUE DE FABULINKA 103

EL PARQUE DE FABULINKA 103

POBRE, JOSÉ
Todos hablan del nacimiento del niño Jesús, pero nadie repara en los fuertes dolores de la Virgen María. Seguro el 24 andaba adolorida, sudada, manos a la cintura, dando vueltas, mordiendo una tusa de choclo. Tampoco se acuerdan del humilde José que, seguramente, andaba preocupado porque no había partera y no tenía ni un cobre para los pañales. Seguro se preguntaba: “¿Qué hago, caray, qué hago?”. Tampoco decimos nada de las condiciones difíciles en las que Jesucito lanzó su primer llanto. Imagínense que ustedes nazcan y lo primero que vean sea la cara de un burro viejo y los ojos soñolientos de una tremenda vaca. Además, dicen que el borrico rebuznó y le dio tremendo susto al muchachito.
Me pregunto cómo haría José para atender tremenda emergencia, en esas condiciones. No había ni celular para pedir ayuda. Cómo haría el pobre para, después del parto, prepararle a la parturienta su caldo de gallina con bastante orégano y su chocolate con atado de dulce. Seguro rompió su túnica para hacerle ropa al recién nacido. Qué pena, caray. Eres un héroe, José. ¡Para mí que eras peruano!

LA TRISTE NAVIDAD DE CHANGUITO
No pongas esa cara, Changuito. Tu carro es más hermoso que el de los demás. Esos niños no son malos –ningún niño es malo–, solo están felices haciendo malabares con sus juguetes nuevos. Y si no quieren jugar contigo es porque su alegría los tiene hipnotizados.
Perdónalos, Changuito. Claro que he visto toda la escena. Desde hace unos días veías como esos niños, que viven cerca a tu casa, estrenaban carritos, aviones, bicicletas. Y tú te acercaste con la esperanza de que te invitaran a jugar, aunque sea un ratito. Pero ellos ni te miraban. “Debe ser porque no tengo juguetes”, pensaste. Y en la noche, cuando tu papá llegó, le pediste que te comprara un carrito como los que tienen aquellos niños. Tu padre, con el rostro cansado y con un ligero brillo en los ojos –que tú no supiste interpretar– solo atinó a mirarte profundamente y a acariciarte la cabecita.
Cómo explicarte, Changuito, que tu papá por estas fechas sufre en silencio pues sus bolsillos son dos accesorios inservibles. Lo poco que gana cargando bultos ajenos, solo alcanza para que tu familia coma a medias. Y por eso te ha regalado ese carrito hecho con retazos de madera vieja y cartones olvidados. Pero es más hermoso que el de los otros niños. ¿Sabes por qué, Changuito? Porque ha sido hecho con sus propias manos y bautizado con sus copiosas lágrimas. Y si los otros niños se han reído de tu juguete y tampoco han querido jugar contigo, es porque no saben que tu padre, con ese juguete, también te ha regalado la mitad de su corazón.
No llores, Changuito, no llores. Papá Noel nunca llega a la casa de los pobres. Ese viejo rechoncho está matando el espíritu navideño. Pero te aseguro que algún día todos los niños del mundo tendrán juguetes nuevos. Algún día.

NO RECIBAS EL 2021 ESTALLANDO CUETES,
¡CUIDA EL AMBIENTE, PARA VIVIR SONRIENTE!
Mis libros se pueden adquirir en Visión Cultural Jr. Asamblea 256.

Diario Jornada
Diario Jornadahttps://jornada.com.pe
Somos el diario judicial de la región de Ayacucho, brindamos información plural, verídica y de calidad sobre los acontecimientos más importantes de la región. Con un equipo de periodistas capacitados y comprometidos con la ética profesional, ofrecemos noticias, opinión y análisis en formato impreso y digital.
ARTÍCULOS RELACIONADOS

EL PARQUE DE FABULINKA 296

EL PARQUE DE FABULINKA 295

EL PARQUE DE FABULINKA 294

EL PARQUE DE FABULINKA 293

EL PARQUE DE FABULINKA 292

EL PARQUE DE FABULINKA 291

MÁS POPULAR