Andrés Solari | Palabras de un mudo
[email protected]
Tomando como referencia histórica los resultados electorales 2021 podríamos ir deduciendo que si en el 2021 asistieron a votar (1°vuelta) el 70 % de los 25 millones del Padrón (17¨713,760), es probable que para el 2026, cuyo Padrón Electoral será de 27 millones de electores, acuda similar porcentaje (70 %)(18¨900).
Es decir, se repetiría similar porcentaje (30%) de ausentes (8millones). Siguiendo con la misma línea, un 20% de los votos serán declarados Nulos (Blancos/Viciados) (20% de 18¨900 = 3¨700). Esto nos anuncia que en el 2026 solo serán declarados válidos 15¨500 votos y desde esa cifra que significa el 57.4% del Padrón Electoral 2026 se calcularán los porcentajes de ganadores y perdedores. Cuando se dice que el 70 % de votantes eligieron a sus autoridades se comete una falacia protegida por ley.
Realmente de ese porcentaje solo sería 57.4 % quienes votaron por alguien y a un 18.7% le viciaron su opinión por votar en blanco o viciado y por tanto no entran a ser considerados para calcular los porcentajes finales de ganadores y perdedores. Anteriormente ya lo hemos dicho, esa forma de calcular es inconstitucional. Atenta contra el artículo constitucional 2°.2 que reconoce el DERECHO A LA OPINIÓN. Emitir un voto en blanco o viciado es hacer uso de ese derecho. Nadie ni nada debe permitir anularlo. La ley electoral está ignorando ese derecho.
El artículo constitucional 176° señala que las votaciones traducen la expresión auténtica, libre y espontánea de la ciudadanía. Para el 2026 seguirá esta falacia. Ya nada se puede hacer por corregirla.
Seguirá ayudando injustamente a organizaciones a pasar la valla y a obtener un número mínimo de congresistas, es decir salvan la valla quienes no merecen salvarla, y así algunos Partidos logran congresistas que honestamente no merecen ser congresistas.
Quieren hacernos creer que en la selección de candidatos participan el 70% del padrón, pero eso no es tan cierto, participan menos del 70%., pues el 70% está considerando a los votantes que votaron en blanco o viciaron su voto (18.7%). Por tanto, solo el 51.3 % del Padrón votó por alguien y el 18.7 % votó por nadie.
La explicación de esta falacia oficial merece una discusión jurídica. Especialmente porque implica un error jurídico que favorece la elección de autoridades erráticas, pertenecientes a partidos que gracias al cálculo vigente erróneo de porcentajes salvan indebidamente la valla electoral por milésimas. Irónicamente son salvados con los B/V, es decir, por sufragantes que no quisieron votar por ellos. Lo errático se refiere a que se está calculando los porcentajes con relación al 81.3 % que son los votos declarados válidos y que no incluyen ese 18.7 % de B/V. que harían el 100% que acudieron a votar.
Un ejemplo, los candidatos Acuña y Forsyte oficialmente obtuvieron el 2021 el 6.02 % y el 5.65 %. Pero si se hubiera calculado contemplando el porcentaje de B/V hubieran obtenido el 4.89 % y el 4.59% y por tanto sus respectivos Partidos hubieran perdido su Registro Electoral.
Un detalle no muy grato es que en las elecciones regionales de Octubre 2026 podrán participar los grupos que no pasarán la valla el 12 de abril 2026, pues de acuerdo a ley su prohibición o cancelación como grupo político rige recién a partir de Enero 2027. Seguiremos con la falacia hasta sabe Dios cuándo. Esta y otras falacias socavan nuestra mente y emociones para distraernos de los temas de fondo.
En este caso el objetivo errático de nuestro sistema democrático permite a gobernantes utilizar elementos retóricos o discursos torcidos para mantener el analfabetismo político y participativo. Como dijo alguien :…”aprendamos a detectar falacias que rompen el tejido social, dividen, polarizan e imposibilitan confiar….”. “…la democracia no se construye con miedos artificiales, sino con debates informados…”.
Recuperar la honestidad intelectual es necesario para tejer confianza y cultura política, cívica y electoral.



