Como consecuencia de ello, el Banco implementó una pequeña oficina, en el local central de la Corte, con puerta a la primera cuadra del Jr. Callao, en la que supuestamente se atendería con prioridad los asuntos judiciales.
No contentos con ello, exigimos al Administrador del Banco de ese entonces, que cumpla con el propósito del convenio y abra una ventanilla de atención al interior de la Corte.
Sin embargo, el Administrador se negó a ello, sosteniendo que se cumplía con la finalidad del convenio, atendiendo sólo por el Jr. Callao.
Frente a ello, viajamos a la ciudad de Lima junto con el Administrador de la Corte, solicitamos audiencia y nos entrevistamos con el Gerente General del Banco quien, enterado del propósito del viaje y de la audiencia, nos pidió disculpas, se extrañó de la falta de criterio y de la tozudez del Administrador del Banco de la Agencia Huamanga y dispuso en el acto, la apertura de una ventanilla al interior de la Corte, como hasta hoy viene funcionando con éxito.
Cuento esta anécdota, al ver extrañado, cómo los que actualmente administran ese Banco en nuestra ciudad, continúan con la misma falta de criterio y tozudez del Administrador al que nos referimos y no son capaces de mejorar la atención que brindan.
En efecto, este Banco cuyo lema es que es “El Banco de todos” debiera abrir mínimamente agencias en cada uno de los distritos metropolitanos y en los que funcionen dos o más cajeros automáticos, fuera de multiplicar pequeñas agencias o agentes en toda la ciudad y aún en los distritos aledaños como Vinchos, Quinua, Chiara y otros, así como alrededor de dependencias públicas con buena incidencia de cobro de tasas y otros (Reniec, UNSCH, Salud, Educación, Transportes), así como para agilizar el pago de los programas sociales de ayuda, como ocurre en otras ciudades.
Es hora pues de que el Banco de la Nación se modernice de una buena vez y ponga fin a esa modorra, dejadez e indolencia con la que atiende y se ponga fin a esas colas kilométricas del Jr.28 de Julio, que no sólo son deprimentes sino que atentan contra la salud de las personas que se ven obligadas a hacerlas, así como de todos los vecinos, además que afean el ornato de la ciudad; y, ojalá que la autoridad que gerencia nuestra ciudad que es el Municipio, demande, promueva y facilite estas propuestas.
Ayacucho, Noviembre del 2021



