Edgard Bendezú | El Parque de Fabulinka
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¡Feliz año, niñuchas! En Pucallpa me formé como profesor y escritor, y en mis inicios como escritor tuve a un hermano mayor en la literatura, el periodista y escritor WALTER PEREZ MEZA, uno de los más representativos de la literatura amazónica peruana. La semana pasada, me encontré con él y he aquí un cuento suyo. Termino presentando una salsa infantil: MI PERRITO, que lo pueden ver en mi canal de YouTube FABULINKA TV. También pueden seguirme por Tik Tok, como FABULINKA.
EL SOL POSIBLE
“¿Podré alguna vez saltar hasta el sol?, pensaba la rana, mirando maravillada el dorado disco, brillando intensamente en el centro del hermoso cielo azul. ¿Será enorme la distancia que no me alcanzarán las fuerzas? Y sus patitas movíanse impacientes por saltar. Su corazón palpitó aceleradamente. Tomó aire. Se infló recogiéndose sobre si y mirando fijamente al sol, gritó:
-¡Allá voy, sol, allá voy!
Pero no saltó. Un veterano y distraído saltamonte pasó rozándole la cabeza.
– Perdóname rana –le dijo- no me di cuenta…
Ya se iba el saltamonte cuando la rana lo llamó:
– ¡Espera!, ¿saltas más alto que yo?
– No sé- contestó el saltamonte.
– ¡Bah! –repuso la rana- miserable insecto, yo te demostraré que, de un salto, puedo llegar hasta el mismo centro del sol.
Pero el saltamonte fue cruel en su réplica:
– ¡Eso es imposible, rana!, eres un pequeño animal y el sol está muy lejos, ¡ni lo sueñes!
Llena de rabia, la rana gritó:
– ¡Miserable! ¿me insultas? ¿no entiendes que el que quiere puede? Insecto, ¡te comeré por hablar así! Sacando su larga lengua quiso comerse al saltamonte que, apenas, pudo escapar.
La rana, entonces animándose de nuevo, preparó un largo salto al cielo.
– ¡Allá voy! – gritó elevándose todo lo que pudo. Pero ni siquiera llegó a la copa de los árboles. Triste y desalentada sintió que no subía más cuando una boa que buscaba su comida por allí, la atrapó en el aire elevándola un poco. La rana se alegró. “Bien, bien, voy subiendo más”, se dijo, mientras su cuerpo estallaba entre las fauces de la boa. “Siento el fuego del sol que me aniquila, he triunfado”, fue lo último que pensó la rana, antes de pasar al estómago de la fiera.
MI PERRITO
Mi perrito está muy triste
yo no sé qué le pasó
hoy no me ha saludado
sus dos patitas no ha levantado
debo llevarlo al veterinario.
Para que pronto vuelva a ladrar
para que pronto vuelva a saltar
y juntos por el parque
volvamos a jugar.
Lanzando yo la pelota
él yendo a recoger
bailando una salsa
una y otra vez.
Sacándome la lengua
cuando lo voy a seguir
haciéndose el muertito
una y otra vez…
Mi perrito ya ahora
ahora no está triste
ahora me saluda
levanta sus patitas
sabe conversar
sabe reír
aunque tú no me creas
también sabe escribir.
EDICIONES FABULINKA, TE DESEA UN BUEN AÑO 2024 FAMILIAR.
Y QUE EN NUESTRO PAÍS, ¡HAYA MAS VALORES, PARA TENER MENOS MALHECHORES!
Ediciones Fabulinka: ¡Solo libros divertidos!



