¿Cuáles son los sectores más dinámicos y cuáles los que tienen una mayor proyección en la región de Ayacucho y en la ciudad capital?
Por sus recursos naturales, su conocida vocación productiva y otros factores, las regiones han ido definiendo hacia donde se encamina su futuro. En el caso de Ayacucho, para muchos economistas, la salida está en potenciar el turismo por diversos factores, que lo convierten en un destino único en el país.
Comenzando por el clima. La región de Ayacucho tiene varios climas, muchos de los cuales se hacen acogedores para los turistas en busca de calor, descanso o de aventura. Para los primeros, el clima agradable lo encontramos en la capital de la región, la ciudad de Huamanga o Ayacucho; así como en algunas capitales de provincia, destacando Huanta y San Miguel, en el norte y Coracora en el Sur.
Para quienes prefieren climas más cálidos, tenemos al Vraem, en la selva alta de Ayacucho, en los límites con las regiones de Cuzco y Junín. El paisaje es acogedor, y se encuentran las cataratas que bajan de la cordillera de Vilcabamba, al este del valle, un espectáculo impresionante.
Para los que buscan paisajes altoandinos, a ellos se puede llegar desde la capital de la región, en Vilcashuamán o Pampa Cangallo. Tenemos otras pampas altoandinas tanto en el centro como en el sur de la región. Destaca Pampa Galeras, la mayor reserva de vicuñas en el mundo.
Pero es en la historia donde hay que destacar a Ayacucho, con ocupación humana desde hace por lo menos 15 mil años, con Pikimachay.
Existen evidencias de la importancia de la región en periodos como Chavín, con un santuario descubierto en Vilcashuamán.
Wari es la ciudad más grande que tuvo el mundo andino anterior al Tawantinsuyo, las zonas descubiertas dan una imagen de la gran importancia de este centro urbano, y falta mucho más por descubrir y para eso se requiere que cuente con un presupuesto propio.
Además, existen diversidad de monumentos arqueológicos que no se les da la importancia debida, destacando la ciudad inca de Vilcashuamán, las andenerías de los valles del Sondondo, del Pampas, del Caracha y del Chicha, donde además existen poblados que tienen su propio encanto.
Finalmente, y posiblemente lo más importante, es la cultura viva de Ayacucho. La música ayacuchana tiene ya un reconocimiento internacional, y es necesaria ponerla en todo momento y en escenarios que permita la presentación continua de los cultores de nuestra música, para que la aprecien en la misma ciudad donde el mestizaje las ha creado.
Apostar por el turismo, es apostar por la cultura y el desarrollo.



