Un dicho común, del pasado reciente de la globalización, señalaba que el aleteo de una mariposa en Europa podía causar una crisis en América. Era una exageración, pero, hoy marzo del 2026, los bombardeos de Israel y Estados Unidos contra Irán, han desatado una guerra cuyas repercusiones están afectando a las economías de todos los países del mundo.
Tan lejos del conflicto, a la hora de escribir este editorial son las 6 de la tarde del 8 de marzo, en Irán son las 3 de la mañana del 9 de marzo, las repercusiones de esta guerra estamos comenzando a sentir. El combustible se ha elevado. La gasolina ha pasado de 12 soles el galón a 18 y el gas licuado de petróleo llega a los 70 soles.
La razón de este incremento del precio de petróleo en todo el mundo es la paralización de las grandes naves petroleras que se encuentran ancladas en las costas del Golfo Pérsico, ante el peligro que significa navegar en una zona de guerra.
Hay empresas que han decidido que sus petroleros no salgan del golfo pérsico, y además, no enviarán más barcos mientras dure el conflicto. Los que lo hacen, corren el riesgo de verse envueltos en un cruce de misiles y por eso las aseguradoras han aumentado el valor de los seguros para las naves que en el mundo trasportan petróleo.
Para analistas internacionales, este es un conflicto creado por Israel y Estados Unidos, cuyos intereses coinciden frente a Irán y Venezuela. Para Washington el objetivo es el petróleo iraní, que lo necesitan para mezclarlo con el crudo venezolano, para poderlo procesar en sus refinerías.
Para Israel, es la destrucción de Irán, el único país de medio oriente que no se ha sometido al sionismo israelita, en sus pretensiones territoriales de anexarse Líbano, Siria, Jordania, Irak parte de Arabia Saudita al este; y al sur oeste, la Península del Sinaí y la margen derecha del rio Nilo en Egipto.
¿El origen de esta ambición? Un versículo del Tora, el “libro sagrado” de los judíos y que forma parte de la Biblia, según la cual, su dios “le entregó ese territorio”, que no estaba despoblado, sino en el vivía una multitud de pueblos, a los que comenzaron a despojar de sus tierras. Esto, 4 mil años después, parece una broma, pero es el sustento del sionismo asesino y su desprecio a la vida de niños, mujeres y ancianos.



