Lawrence Kholberg, un connotado psicólogo norteamericano, doctor en Filosofía y profesor en Harvard, investigo sobre el desarrollo moral del individuo y estableció que las personas para alcanzar el razonamiento moral autónomo, atraviesan por un proceso de tres niveles que se compone de seis etapas.
Es decir que muchas de nuestras decisiones a lo largo de nuestra vida no pasan únicamente por un razonamiento lógico sino moral, y es por medio de la conciencia que podemos distinguir el bien del mal en función del desarrollo moral alcanzando.
El primer nivel según Kholberg, es el preconvencional, aquí las personas actúan en función de su instinto de supervivencia, motivado por sus propios intereses, no actúa teniendo en cuentas las necesidades de los demás.
En segundo orden, encontramos el nivel convencional, el sujeto aquí actúa influenciado por lo que la sociedad espera de él, ya sea su círculo cercano, como su familia y amigos, como una forma de adecuación social.
Finalmente, describe el nivel post convencional, donde el individuo ya ha superado la influencia social y es capaz de decidir en función de sus principios que son aquellas máximas éticas universales que sin importar el grupo social aceptamos como válidos.
En tal sentido, la Ética Kantiana, denominada así porque fue formulada por el Filósofo Immanuel Kant, distingue entre el imperativo hipotético y el imperativo categórico, el primer concepto se refiere a aquel acto ético donde el individuo actúa ceñido a la norma por temor al castigo, lo que significa que sin esa condición su comportamiento sería contrario a la norma.
Mientras que el imperativo categórico, se refiere aquella situación en que el individuo actúa de forma ética solo motivado por alcanzar el bien, actuando conforme espera que los otros se comporten en la sociedad con él.
Entonces, volviendo al tema de como decidimos los peruanos en general, lo que también se traduce en como decidimos nuestro voto en las elecciones.
Siguiendo el Kholberg, diría que aquellos que deciden por instinto de mera supervivencia sin importar los delitos del candidato ni los demás antecedentes, únicamente motivados por su propio interés se hallan en un nivel de maduración moral preconvencional, son ellos a quienes les asusta perder sus cosas y beneficios alcanzados.
Mientras los que deciden su voto, por influencia de su grupo familiar o social y buscan adecuar su comportamiento para lograr aceptación y no se rechazado por su entorno, están en un nivel convencional de desarrollo moral, aquí lo importante es el grupo que considera un interés colectivo o general.
Por último, los que votan por sus principios sin importar que estos vayan en contra de la influencia social o sus intereses personales, han alcanzado el nivel post convencional en su desarrollo moral.
Lo que, a su vez según Kant, los primeros dos niveles estarían dentro del imperativo hipotético y solo el nivel post convencional implicaría actuar por un imperativo categórico. Hacer el bien, por el solo deseo de hacerlo.
Entonces analicemos cada uno de nosotros como vamos a votar y en qué nivel de desarrollo moral nos encontramos, según como tomamos nuestras decisiones.



