Mario Zenitagoya | Otra Mirada
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“Aquellos que piensan que no tienen tiempo para una alimentación saludable tarde o temprano encontrarán tiempo para la enfermedad” (Hipócrates)
La Unidad de Fiscalización de la Municipalidad Provincial de Huamanga realizó operativo inopinado por TODOS LOS SANTOS y clausuran dos panaderías en el distrito Ayacucho. Hallaron agentes contaminantes en general y heces de roedores. Es la noticia que se dio a conocer.
Las autoridades distritales deben unificar este control, tan igual como pululan cantidad de bares, cantinas, chingadas, cinemas, también hay hornos de “mala muerte” como en el distrito de Carmen Alto, según los vecinos.
Este tipo de control debería ser de manera permanente, no solo los hornos por estas fiestas, también deben considerarse a los restaurantes, cafés, pollerías y los mercados lugares que expenden alimentos. ¿Muerte lenta?
Considerar en esta tarea de defensa de la salud pública a los informales, muchos de ellos apostados en las puertas de la I.E. de la ciudad. Como opina un médico amigo “nos estamos parasitando”
La salud pública es la disciplina encargada de proteger y mejorar la salud de poblaciones enteras mediante la prevención de enfermedades, la promoción de la salud y la garantía del acceso a la atención médica. La higiene, en tanto, se refiere a las prácticas individuales y colectivas para mantener la limpieza y prevenir infecciones, actuando como un pilar fundamental dentro de la salud pública para lograr estos objetivos.
Los negocios insalubres representan un riesgo para la salud pública al generar condiciones que pueden causar enfermedades y daños a la salud de las personas y la comunidad. Estos riesgos incluyen la propagación de enfermedades infecciosas debido a la falta de saneamiento, la contaminación de alimentos o agua, y la exposición a condiciones de trabajo perjudiciales. La salud pública se protege implementando medidas sanitarias, vigilancia de la salubridad de los establecimientos y garantizando el acceso a servicios básicos.
La Defensoría del Pueblo recomienda que los manipuladores de alimentos deben mantener un esmerado aseo personal y observar las siguientes prácticas higiénicas: lavado de manos siempre antes de manipular los alimentos, inmediatamente después de utilizar los servicios higiénicos, toser o estornudar, rascarse cualquier parte del cuerpo y de manipular material potencialmente contaminado (cajas, bultos, jabas, dinero, entre otros). Las manos deben estar libres de anillos y de cualquier otro adorno, y las uñas cortas, limpias y sin esmalte. – Los manipuladores de alimentos deben utilizar ropa protectora blanca o de color claro, que consta de chaqueta o mandil guardapolvo y gorro que cubra completamente el cabello. Los comerciantes de carnes y menudencias de animales de abasto, pescados y mariscos deben usar, además, calzado de jebe y delantal de material impermeable. La vestimenta debe ser resistente al lavado continuo y debe mantenerse en buen estado de conservación e higiene. – El mercado debe disponer de un programa de higiene y saneamiento que contemple limpieza diaria y desinfección semanal de todo el local. El reordenamiento, limpieza y desinfección general debe realizarse sin afluencia de público por lo menos una vez al mes.
La preparación de alimentos en locales públicos debe ser controlada rigurosamente por autoridades sanitarias, ya que están sujetas a normativas de higiene y seguridad para proteger la salud de la población. Estos controles abarcan desde la infraestructura del local, el manejo de los alimentos, hasta la capacitación del personal y la obtención de permisos como la licencia sanitaria y manipulación de alimentos.
Estos son los controles que es responsabilidad de autoridades sanitarias, municipalidades y otros establecidas por ley. Lo básico son los controles en la preparación de alimentos en los locales públicos.
Higiene del personal:
Los manipuladores de alimentos deben seguir prácticas de higiene, incluyendo el uso de ropa adecuada, lavado de manos frecuente y manejo de utensilios limpios.
Limpieza y desinfección:
Las áreas de preparación, equipos y utensilios deben ser limpiados y desinfectados para prevenir la contaminación cruzada.
Manipulación de alimentos:
Se debe proteger los alimentos de la contaminación, evitar mezclar alimentos crudos y cocidos, y controlar los tiempos y temperaturas de almacenamiento y cocción.
Control de plagas:
Los establecimientos deben implementar medidas para prevenir y controlar la presencia de plagas.
Infraestructura:
Las instalaciones deben cumplir con requisitos específicos, como pisos y paredes lisas, impermeables y fáciles de limpiar.
“No creas en los que te dicen que la comida si es sabrosa, no hace daño, los hospitales y los cementerios están llenos de quienes lo creyeron”. (Mike Adams)



