La consigna parece ser, dejar a un lado las propuestas y embarcarse en una carrera donde cada uno se da por triunfador, porque desde luego saben, que los indecisos apuestan a ganador.
Y para ello, no hay escrúpulos en apelar a encuestas truchas, infladas o fraudulentas, se contrata portátiles para simular el respaldo popular, se empapela la ciudad con sus rostros y se inunda las redes con sus trolls.
Todo vale, en esta frenética embestida de ineptos con billetera llena para convencer a los distraídos votantes, aquellos que se dejan llevar por las tendencias de moda.
Esos electores que esperan hasta el último momento para decidir su voto, que no tienen criterio propio porque la más ligera brisa les hace cambiar de idea.
Las millonarias campañas donde cada candidatos se presente como el mesías a seguir, no están pensadas para aquellos que ya la tienen clara, que se han preocupado por informarse sobre quiénes son y que ofrecen los postulantes y tiene un voto consciente ya meditado y decidido en base a principios, convicción y el bien común.
Somos testigos que aquí no se pone los interés del país por delante, porque mientras la incertidumbre crece por las elecciones y el tipo de cambio se dispara, lo candidatos se petardean, propalan rumores, azuzan temores y generan odios.
Las familias peruanas hoy están divididas porque sus integrantes tienen distintos candidatos de su preferencia, y por supuesto que es propio de la democracia discrepar, divergir o distinguirme con una opinión propia del grupo.
Al final de esta semana estoy seguro que otra vez esas familias se unirán en un abrazo fraterno cualquier sea el resultado y el país también se reencontrara en unidad, para enfrentar los problemas a los que debemos seguir dando batalla.
Por tanto, este domingo votemos con libertad de conciencia, y autonomía, dejemos a un lado a todos aquellos que pretende influir en nuestro derecho al sufragio.
Debemos inaugurar este Bicentenario con toda la fuerza que de nuestros antepasados, siendo una cultura milenaria, estamos llamados a no dejarnos derrotar antes las adversidades.
Y para aquellos que todavía no se han informado, están a tiempo de hacer su tarea, tienen esta semana para indagar sobre los candidatos no solo a la presidencia, sino también al Congreso, no nos vayamos por lo simple, recuerden que está permitido cruzar el voto y tenemos dos casilleros para hacer uso del voto preferencial consignando el número del candidato al congreso de su elección.
Asimismo, en estas elecciones generales estaremos votando también por nuestros representantes al Parlamento Andino, que es el órgano legislativo de la Comunidad Andina de Naciones – CAN, a la que pertenecemos como iniciativa de integración regional, del cual forma parte Colombia, Ecuador y Bolivia.
Esta elección no es menos importante porque lo que se decide en la CAN, nos concierne a todos, como la homologación automática de los títulos profesionales de los países miembros, que permitiría una mayor movilidad laboral a la par de un mercado de trabajo más amplio. Por último no viciemos ni anulemos nuestros votos no les demos más chance a los partidos que debe ser expulsados de sistema por no superar la valla electoral.



