Mario Zenitagoya | Otra Mirada
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“Vivir es como avanzar por un museo: es luego cuando empiezas a entender lo que has visto” (Audrey Hapburn)
El 18 de mayo es Día Internacional de los Museos. Cada año desde 1977, el ICOM (Consejo Internacional de Museos) conmemora esta fecha, que representa un momento único para la comunidad museística internacional.
El objetivo del Día Internacional de los Museos (DIM) es concienciar sobre el hecho de que «los museos son un medio importante de intercambio cultural, enriquecimiento de las culturas y desarrollo del entendimiento mutuo, la cooperación y la paz entre los pueblos». Organizados el 18 de mayo de cada año o en torno a esta fecha, los eventos y actividades programados para celebrar el Día Internacional de los Museos pueden durar un día, un fin de semana o una semana entera. El DIM se celebró por primera vez hace 40 años. Cada vez son más los museos de todo el mundo que participan en el Día Internacional de los Museos. El año pasado, más de 37 000 museos participaron en el evento en unos 158 países y territorios.
El tema del Día Internacional de los Museos de este año 2025, es el futuro de los museos en comunidades en constante cambio, nos invita a reimaginar el papel de los museos como conectores esenciales, innovadores y guardianes de la identidad cultural.
La historia registra que el origen: el Museion de Alejandría (280 a.c. Etimológicamente, el término museo proviene del griego museion, templo y lugar dedicado a las musas, las divinidades inspiradoras de la música y el arte. Este término designa al primer «museo» construido en Alejandría alrededor del 280 a. C.
Los museos son fundamentales para la sociedad al preservar y difundir la cultura, la historia y el conocimiento. Facilitan la educación, la investigación y el entretenimiento, al mismo tiempo que promueven la conciencia social y el entendimiento mutuo entre las personas.
A decir de los museólogos, un museo es una institución sin ánimo de lucro, permanente y al servicio de la sociedad, que investiga, colecciona, conserva, interpreta y exhibe el patrimonio material e inmaterial.
Los primeros museos de la historia en pertenecer no a un individuo sino a una institución pública (en este caso, a la ciudad de Roma) fueron los Museos capitolinos. Visitables hoy en día, albergan la colección de arte pública más antigua del mundo, distribuida entre el Palacio de los Conservadores y el Palacio Nuevo.
El gran Museo de Alejandría, fundado por Ptolomeo I Sóter a principios del siglo III a.C., con su colegio de eruditos y su famosa biblioteca, era más un prototipo de universidad que una institución para preservar e interpretar aspectos materiales del patrimonio propio.
En este trance de la cultura, debe prevalecer Los museos de la memoria, o también llamados museos de la historia reciente, transmiten un mensaje complejo y multifacético, que va más allá de la simple exposición de objetos. Su objetivo principal es preservar y difundir la memoria de eventos pasados, especialmente aquellos marcados por la violencia, conflicto y/o represión, con el fin de aprender de ellos y evitar que se repitan, como los años aciagos de violencia política que tuvimos en el país entre 1980-2000. Hechos recopilados y documentados por la CVR.
En un mundo cada vez más acelerado, los museos de la memoria se erigen como guardianes de testimonios que nos permiten aprender de un pasado que no pasa.
En el Perú, el Lugar de la Memoria, la Tolerancia y la Inclusión Social (LUM) es un ejemplo de cómo estos espacios preservan las memorias de dos décadas de la violencia para así contribuir a una cultura de paz, tolerancia y no repetición.
Para el historiador Manuel Burga, El LUM (ubicada en Lima) aborda temas de derechos humanos y democracia. Esto es esencial en un país donde la diversidad cultural y étnica a menudo ha sido fuente de conflicto y exclusión. Al promover una comprensión más profunda de la historia y las experiencias compartidas, el LUM contribuye a la construcción de una nación más diversa, real y unida. Esa parece ser nuestra realidad como nación.
En Ayacucho, se sigue esperando años a fin de que se concrete el Santuario de la Memoria exigida permanentemente por las madres de la ANFASEP, quienes mantienen en pie el Museo de la Memoria, a pesar de los políticos de turno que exigían su cierre, a fin de que se borre testimonios de la violencia que costó vidas humanas.



